Juego Diagnóstico en el quehacer Forense



Uno de los puntos importante del área forense, específicamente de casos donde media la violencia, es la evaluación, detección y medición de la psicopatología, proceso que debe ser descriptivo y funcional antes que categórico para evitar el sobre uso o mal uso de las etiquetas diagnósticas con las que usualmente nos movemos.

​En los casos donde la evaluación y detección recae en niñas, niños y/o adolescentes, este reto es aún más grande ya que exige, por una parte, tener un basto conocimiento del desarrollo psicocognitivo, además de los conocimientos y habilidad de la clínica, y sobre todo, la capacidad de no contratransferir las vivencias que como profesionales tenemos respecto de nuestra historia de vida.

​Una de las herramientas con las que los profesionales elaboran su intervención con NNA (niñas, niños o adolescentes) es el juego diagnóstico, que a palabras de Luzzi y Bardi (2008, p. 59) es una práctica que tiene origen en la corriente psicodinámica, específicamente en el psicoanálisis de los Freud, de Melannie Klein, e inclusive de psicoanalistas latinoamericanas como Aberastury y Maganto quienes introducen a las sesiones el uso de estrategias y material exclusivo para dejar que sus pacientes jueguen libremente para que puedan procesar y (re)elaborar sus vivencias internas pasadas y presentes. Inicialmente los Freud sostenían que en el juego converge el proceso físico, que por si solo es satisfactorio (por ejemplo, al mover un muñeco), y el proceso psíquico donde el niño, niña o adolescente puede, usando el juego, repetir simbólicamente situaciones de su vida que le generan angustia o que de manera activa y consciente no pueden procesar por su etapa de desarrollo (Sneidermann, 2014, p. 3).

​Durante las sesiones de juego el profesional encargado debe hacer una observación lo suficientemente estructurada para poder obtener información útil para el diagnóstico de algún ente psicológico en la vida del menor. Algunos ejemplos de esto son:

• Juego narcisista impulsivo: es un juego donde lo que importa es descargar el proceso psíquico y no obtener placer del juego; estos NNA tienen una falta de pensamiento verbal que les permita guiar su conducta.

• Juego neurótico obsesivo: el juego está ritualizado; es decir, es un juego donde el niño controla y detalla de manera extrema lo que pasa, como si lo hubiera planeado. Es un indicador de una precocidad moral y autoidentificación con figuras de autoridad.

• Juego fálico: En el juego predomina la actividad intelectual sobre la física pues aman las historias donde los personajes desarrollan conductas extremas: caer rendidos ante el amor o sufrir de una cólera insostenible. Es un indicador de impulsividad, sadismo y racionalziación.
 
Autor: Juan Manuel Cuellar Campuzano - Licenciatura en Ciencia Forense, UNAM -Estado de México+

Referencias:
Luzzi, A., y Bardi, D. (2005) La hora del juego Diagnóstica: importancia de su estudio a los fines pronósticos. XII Jornadas de Investigación y 1er encuentro de Investigaciones en Psicología del Mercosur. Universidad de Buenos Aires.
Sneiderman, S. (2014) Modalidades expresivas en la hora de juego diagnostica. Revista Actualidad Psicológica. 21-24

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