Clasificación de agresores sexuales adultos
Los delitos sexuales son, en México, el delito con mayor incidencia y el delito con mayor cifra negra, seguido de los delitos de robo; esto se debe al impacto social e individual que generan en las personas que lo viven, y cuyo impacto depende, en gran medida, de los mecanismos y recursos de afrontamiento con los que cuentan, siendo especialmente dañados aquellos que posean entornos marginales. Dentro de la investigación forense, especialmente aquella que busca identificar al perpetrador, una necesidad imperiosa es detectar los rasgos de personalidad que lo componen, pues así se podrá disminuir el grupo de sospechosos, pero también, identificar el riesgo de reincidencia y serialidad. Vazquez (2010), ha propuesto la siguiente clasificación bajo el entendido que los agresores sexuales no forman un grupo homogéneo y con patrones bien definidos de comportamiento:
• Psicópatas: se caracterizan por la versatilidad en su conducta (que siempre es antisocial) ya que atacan a hombres y mujeres de ambas edades, pero teniendo clara preferencia por la heteropedofilia. Es frío y muy bueno planeando sus ataques, donde casi siempre su víctima es desconocida y/o por oportunidad. Tiende a la reincidencia.
• Sociales (oportunistas): no padecen trastorno de personalidad alguno, sino que atacan impulsados por distorsiones cognitivas respecto de la mujer y su sexualidad. Se les denomina sociales y oportunistas ya que se aprovechan de encuentros sociales para conseguir a sus víctimas, y tienen consumos sociales de sustancias. Sus victimas casi siempre son conocidas y atacadas como una forma de reelaborar experiencias donde su figura como hombres ha sido “dañada”.
• Psiconeuróticos: Se actuar se rige por la compensación de su incapacidad para mantener relaciones interpersonales satisfactorias en cualquier ámbito. Tienen una vida llena de estrés por la presión social y su psicodinamia inestable y hasta autopunitiva; su patrón de victimización siempre es desorganizado e inclusive psicótico.
• Asociales: Se caracterizan por un perfil sociodemográfico marginal, introyectaron toda la violencia que se encontraba en su contexto. Son delincuentes sexuales secundarios; es decir, aprovechando la comisión de otro tipo de delito, especialmente de tipo patrimonial. Se caracterizan por ser parte de una subcultura de fraternidad patriarcal.
Como bien señala la Mtra. Brenda Vargas (, si bien existen diversas clasificaciones, es una realidad que éstas se encuentran estructuradas a partir de criterios externos a la psicodinamia del agresor, es decir, en función de la víctima elegida, del tipo de agresión, e inclusive, a la posible ganancia secundaria, sin embargo, sostener caracterizaciones de este tipo resultaría inexacto, poco ético y una falacia pues ignoran las variables intervinientes.
Autor: Cuellar Campuzano Juan Manuel
Licenciatura en Ciencia Forense, UNAM-Estado de México
Referencias:
Vázquez, B. (2010), Manual de psicología forense, España: Síntesis.
Vargas, B. (2018) Ofensor sexual: aristas y abordajes. En Psicología Forense. Exploración y propuestas de intervención en México. Cooperativo Intermédica S.A de C.V. Oaxaca.
Fuente: Federación Internacional de Criminalistica y Criminología
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